Hablemos De JapóN
Hablemos de Japón:
He visto que siempre hay gente que no tiene reparos en aprovechar una
desgracia multitudinaria para “arrimar el ascua a su sardina”. No importa un
atentado terrorista o un terremoto seguido de un sutnami; enseguida
empiezan a hacer demagogia barata tratando de sacar tajada política.
Con esto de la alarma nuclear en Japón, ya han salido las voces que proclaman
la imperiosa necesidad de cerrar todas las centrales nucleares del mundo, sin
importar lo que cueste, (y no me refiero únicamente a lo económico), ni a quién
perjudique.
Yo veo las cosas diferentes: veo que, si las centrales emplean tecnología moderna,
están bien mantenidas, manejadas por personal competente, y situadas en un
país con políticos que explican la situación realmente como es sin pensar en si
haciéndolo perderán o no votos, (ninguna de estas características se daba en
Chernobil, y por cierto, alguna de ellas, tampoco en España); hace falta un
terremoto de fuerza 8,9 obre 10, seguido de un sutnami para que la seguridad
se vea comprometidaseriamente.
En Europa, es más probable que algunos de nuestros políticos dejen la demagogia,
o que las ranas críen pelo, (y creo que lo primero es menos probable aún que lo
segundo), a que se dé una de estas dos características y aún más las dos a la vez.
Siguiendo esta “lógica” de las cosas, y sin importar lo poco probable que sea,
deberíamos derruir todos nuestros edificios y construir otros nuevos, lejos de las
zonas costeras, por si los sutnamis, y a prueba de terremotos nivel 11, (no ya 10,
porque podemos quedarnos cortos).
Y finalmente, ¡qué lección de civismo, valentía, y solidaridad de la población
japonesa! Claro que, además de su cultura, ellos creen lo que les dicen sus
gobernantes, (será que allí su Gobierno mantiene su credibilidad porque no
miente constantemente a la población como en otros países, y que conste
que no miro a nadie).
Francesc Puig Raposo


