La noticia de que Tarragona hará una inversión en alta tecnología para optimizar la recogida de basuras en principio parece bien. Por fin se habla de inversión en lugar de hablar de gasto. Sin embargo, hay que suponer que nuestros políticos, antes de la aprobación, se habrán hecho unas preguntas y encontrado las respuestas correspondientes, ya que si no, sería una decisión irresponsable. Creo que estas preguntas deberían ser: Uno: ¿Cuánto nos va a costar? Quiero creer que sí lo saben, que la cantidad es razonable para los tiempos que vivimos y que su intención es que el costo final sea el mismo que el presupuestado, (cosa nada corriente, por cierto). Dos: ¿Tenemos el dinero? Aquí, un mínimo de prudencia dice que una vez cubiertos los gastos corrientes hasta el año que viene, en que cobrarán otra vez los Impuestos, deberían quedar, por lo menos, la mitad de la inversión necesaria en efectivo, dado el altísimo endeudamiento que arrastramos precisamente por no haber hecho estas reflexiones anteriormente. Tres: ¿Vale la pena?, y aquí hay que saber cuánto vamos a ahorrar, para poder ver en cuántos años podemos amortizar la inversión. Y si no vamos a amortizar la inversión y los intereses en menos de diez años, yo, personalmente creo que no deberíamos llevarla a cabo. ¿Las respuestas son afirmativas? Si no lo son, cosa que me temo, creo que van a gastar irresponsablemente nuestro dinero porque no se podrá pagar sin aumentar aún más los Impuestos, que ya están a un nivel abusivo.

