Beneficios para la salud psicológica que aporta la repostería

Si eres de esas personas a las que les gusta endulzarse la vida y también a sus familiares y amigos, entonces tenemos buenas noticias para ti. Y es que, según diversos estudios, hornear para otros tiene beneficios para la salud mental de las personas.

¿Te gusta hornear? ¿Tienes talento para la repostería? Entonces sigue leyendo este post y así tendrás una excusa para seguir horneando nuevas recetas para todos en casa sin necesidad de que sea una ocasión especial.

¿Cuáles son los beneficios que aporta la repostería para la salud mental?

Todos somos conscientes de la alegría que nos produce comer postres. Es ya de sobra conocido por todos que el consumo de chocolate, literalmente, nos hace más felices, gracias a que aumenta los niveles de endorfinas segregadas en el organismo.

Además de esta razón científica, no está de más expresar que a todos nos gusta deleitarnos con sabores nuevos o poco comunes, por lo que sentimos una debilidad especial ante los postres.

No en vano, cada vez que vamos a un restaurante a tomar un almuerzo o una cena, pedimos un postre al final de la velada, con la diferencia de que los platos principales los tomamos debido a una necesidad fisiológica, como lo es alimentarnos; y los postres los tomamos por darnos un gusto.

Ahora bien, volviendo a los beneficios de practicar la repostería, podemos destacar los que atañen a nuestro estado mental. Haciendo mención a estudios realizados por la profesora de Psicología y Ciencias del Cerebro de la Universidad de Boston, Donna Pincus, cocinar pasteles puede generar en el cocinero un bienestar emocionalbonitas magdalenas, galletas, tartas, pasteles y un sinfín de postres de todas las formas, tamaños y colores.

Esto se debe a diversas razoes. Por una parte, la mencionada profesora indica que hornear es una forma de expresarse, como también lo puede ser pintar o hacer música y, a su vez, la expresión creativa es una herramienta excelente para combatir el estrés y mejorar la calidad de vida.

En ese sentido, la repostería ayuda a mejorar la concentración ya que, al requerir nuestra atención constantemente, impide que nuestra mente se distraiga y se ocupe en pensamientos negativos. Y es que en la cocina no puedes distraerte ni un segundo; debes estar atento a procedimientos y mediciones de ingredientes, pues si no lo haces, tu preparación puede no resultar como deseas.

Julie Ohana, terapeuta culinaria, indica que la repostería y, en general, la comida, es un complemento positivo y maravilloso de la comunicación y que, en diversas culturas, es vista como una expresión de amor y apoyo. Es por eso que es común ver que, cuando una persona atraviesa ciertas dificultades, suelen llevarle dulces u otras comidas para manifestar apoyo hacia él. De igual manera ocurre para manifestar aprecio y otros sentimientos.

Cocinar para los demás genera un sentimiento de utilidad, de que has hecho algo bueno para los demás; y eso, a la vez que hace tu vida más significativa, mejora las relaciones interpersonales.

Cabe destacar que esta práctica no es un método infalible y que no para todos reporta los mismos beneficios mentales. Esto funciona mas que todo en aquellas personas a las que les gusta cocinar y se sienten en total comodidad en el medio. No es recomendable realizar esta práctica si no se está a gusto, pues se corre el riesgo de obtener el efecto contrario al deseado.

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