Es una constante: cuando todo parece que va bien, algo se tuerce.
Me cansa la vida.
Saco energías de donde puedo. Me agarro a lo que sea: una nube, un amanecer, una palabra.
Pero cada vez tengo menos ganas de seguir.
Es una tontería, lo sé.
Sé que continuaré día a día. Pienso en la muerte y sé que después de esto, no hay nada más. Que después del último dolor está la nada.
Entonces, una flor, un pájaro, un aliento.
Tal vez deba esforzarme, una vez más.
De No te dejaré. Gorgk.